
Cuando nací, el 14 de agosto de 1954, ya estaban mi hermana Graciela (que siempre me llamó Ani), mi mamá Elena y mi papá Roberto. Y también había tías, tíos abuelos y primos. Uno de mis juguetes preferidos fue un pizarrón con tizas de colores donde escribía y dibujaba para chicos imaginarios. Cuando crecí, conocí a Rodolfo y nacieron Diego y Luciana. El pizarrón no sé dónde quedó pero seguí dibujando y pintando para mis chicos de verdad y para algunos grandes que van a ver mis exposiciones de pintura. Ahora descubrí que puedo juntar el pizarrón, los chicos, los colores y las palabras.