Esta es la producción original de los chicos en los talleres de Abran cancha.

 

 

El árbol de la magia
Martina, Anita, Camilo, Martín, Valentín, Ariel, Natalia
Escuela Nueva Expresión

 

Había una vez un chico que plantó un árbol de manzanas en el lejano oeste. Vino un caballo y se comió todas las manzanas.

Entonces vino un mago y le puso magia al árbol.
Con esa magia las raíces del árbol se achicaron y el árbol pudo empezar a moverse.

Caminó hasta la ciudad donde había otros árboles y se plantó allí para conocer amigos.

Después de eso se dieron cuenta que todos los árboles tenían magia y podían empezar a conversar entre ellos. Decían que tenían que tener cuidado para que no se les cayeran las manzanas. Pero eso quería decir que ¡otra vez tenían que quedarse quietos!

Justo en ese momento cayó una lluvia que también resultó ser mágica, y los árboles caminaron de nuevo.

Ahora todos lo árboles se mueven caminando hacia las casa, los edificios y las escuelas que, contagiadas por el movimiento, también se pusieron a caminar.

Resultó así que el planeta entero se puso a caminar. Esto lo mareó un poco.

Todos caminaban alegremente. Un mago que vivía en otro planeta era el que hacía mover las cosas de la Tierra.

Todos vivieron felices con tanto movimiento.




El árbol de las manzanas y el gusanito
Valentina, Nacho, Dante, Iara, Malena
Escuela Nueva Expresión
 

Había una vez un árbol que tenía muchas manzanas. El árbol de las manzanas era de la señorita y los chicos se llevaban las manzanas a su casa. Solo se llevaban tres manzanas por tres días.

Una vez pasó que una manzana tenía un gusto raro porque tenía un gusano y este ponía la manzana verde en vez de roja. Como era muy travieso se metió en el cuento y asustó a la maestra.

Un día estaba en la sala y se subió a la mesa de un chico y se metió en el libro de tareas.

Otro día el gusanito travieso se comió la comida de los amigos también hacía que todas las personas se pusieran de color verde.

El gusanito caminando se fue al kiosco y se subió a un chicle y el chicle se puso verde. La persona que comió las golosinas se comió el chicle con el gusano y también se comió una manzana. Al comer la manzana, el chico se transformó en gusano y la maestra se asustó.
En ese momento entró por la ventana un hada que lo convirtió otra vez en humano.

Juan entonces volvió al árbol de las manzanas y se quedó jugando con todos sus amigos y con la seño.



El árbol tuti-fruti
Zoe, Lucía, Facu, Maia, Bianca, Arus, Lucila, More
Escuela Nueva Expresión
 

Había una vez un árbol que estaba en el patio del jardín donde habían muchos chicos. Era un árbol de manzanas que tenía muchas frutas más: naranjas, bananas, sandías, frutillas, ananá, mandarina y kiwi. Se llamaba el árbol tuti-fruti.

Los chicos se comían las frutas y volvían a crecer. Un día no crecieron más.

Una bruja había hecho un hechizo porque no le gustaban las frutas. Le gustaba jugar a los hechizos y las papas fritas y cosas que caían mal en la panza.

El árbol ahora daba papas fritas, chorizos, hamburguesas y panchos. Cuando los chicos los comían se convertían en gallos, esqueletos o monstruos.

Pero hubo un chico que no se transformó porque no comió nada y cuando los otros lo tocaban se volvían a transformar en niños.

Los chicos tuvieron una idea. Uno de ellos se quedó convertido en pollo para llamar la atención de la bruja y darle una pastilla de frutas. Con eso apareció una burbuja que se la llevó muy lejos.

Y así los chicos recuperaron su árbol tuti-fruti.

 


El árbol de las manzanas
Rocío, Valentina, Lucio o Lucho, Manuel
Escuela Nueva Expresión

 

Había una vez un libro que se llamaba El árbol de las manzanas. El árbol no era redondo, era mediano y tenía muchas manzanas y flores. Estaba rodeado de plantitas con flores.

El que se acercaba y comía una manzana, iba a un país de princesas y príncipes y caballeros. Iban volando con las alas que le crecían cuando comían la manzana.

Allí vivían los niños que se ponían ropa de princesas y caballeros. Allí bailaban y jugaban.
En ese país había un lago y en el medio, un castillo con un puente para ir al castillo, construido por la mano del hombre y cuarenta extraterrestres.

En el castillo vivía un rey muy vergonzoso que le gustaban mucho las manzanas. A los chicos no le tenía vergüenza y los chicos se presentaban como se llamaban, por ejemplo, Matías, Flor, Delfina. El rey se llamaba Consulto.
 

 

 

EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

Había una vez un árbol en la plaza cercana al colegio. Era un árbol de manzanas rojas, jugosas, saladas y mágicas, porque cuando un nene la mordía se transformaba en príncipe y cuando la mordía una nena se convertía en princesa.

            Un día una manzana se cayó al suelo y no la encontró ni un nene ni una nena. Un perrito dálmata que pasaba por allí vio la manzana que se había caído y,  como tenía hambre, se comió la manzana y se transformó en un dragón de color rojo, pequeño y que lanzaba manzanitas por la boca cuando estaba enojado, triste y llorando.

            Al árbol lo cuidaba un hada madrina que se llamaba Marisol y que no tenía varita mágica sino poderes en las manos. De los deditos de Marisol salían chorritos de agua, algunos celestes y otros azules.

            Un día los chicos abrieron el libro de “El árbol de las manzanas”cuando el hada estaba regando el árbol. Esa vez no solamente el aula se llenó de manzanas sino que también se inundó. Los chicos se resbalaron, se cayeron sobre las manzanas e hicieron puré. Con ese rico puré hicieron pastelitos y comieron tanto que las panzas les quedaron gordas. 

                                   Conni- Ori-  Juan Francisco- Andrés y grupo de padres y madres –Taller con Preescolar y Primer grado- Escuela “Argentina School”- 2005

 

EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

            Había una vez un árbol mágico que estaba al lado de un castillo donde vivía una princesa muy triste porque no podía salir a recoger manzanas. Había una bruja malvada que no la dejaba salir porque quería ser linda como ella. La princesa lloraba todas las noches.

Un día de luna llena el árbol, que en realidad era un príncipe hechizado, alcanzó con sus ramas el balcón de la princesa . Cuando cayó una lágrima sobre sus hojas, el hechizo se rompió. Entonces, el príncipe la liberó y la bruja de la bronca explotó. 

Mateo, Tomás , Camila, Gabriel, María Laura, Jorge, Mariana y Patricia (Chicos y grupo de padres y madres). Taller en preescolar y primer grado. Escuela “Argentina School”. Año 2005

 

EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

            Había una vez un árbol triste pero vino un hada madrina y dijo... ¡ABRACADABRA! Entonces algo mágico pasó. El árbol se llenó de manzanas de todos colores: rojo, verde, azul, negro, violeta, lila, blanco y amarillo.

            Y nunca más sintió tristeza porque las manzanas le hacían compañía y los pajaritos venían a visitarlo y hacían nido en sus ramas. 

Juan L.- Renata- Agus- Lauti- Andrea- Paula (Grupo de chicos y mamás), Taller con preescolar y primer grado, Escuela Argentina School, 2005)  

 

            EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

            Había una vez un árbol en el jardín de una casa donde vivían muchos chicos. El árbol no daba muchos frutos y los chicos estaban preocupados.

            Una bruja hechicera que conocía la desgracia del árbol decidió darle una poción mágica. Después de algunos días el árbol empezó a dar manzanas grandes... ¡tan grandes que alcanzaban el techo de la casa! Los chicos estaban maravillados y todos los chicos de la zona veían de lejos los frutos. Todos iban a comer de esas manzanas. Las tenían que cargar en carretas, de grandes que eran. Así fue que los vecinos convidaban a su vez a sus vecinos y ellos a los vecinos de sus vecinos. Las manzanas aparecían por todos lados: en los autos, en las montañas, en los aviones, en los teatros, en los colegios, y ¡hasta en los libros gigantes!

                                    Bruno, Milagros, Rosario, Camila y grupo de papás y mamás Taller con preescolar y primer grado. Escuela Argentina School, 2005.

  

            EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

            En un país muy lejano vivían un rey y una reina y nacían árboles. Pero un día apareció un duende y a todos los árboles les hizo crecer frutas, frutas muy ricas. Pero una bruja que pasaba por el lugar hizo que se convirtieran todas en manzanas, porque a ella no le gustaban las otras frutas.

            El rey y la reina no podían creer que hubiera tantas manzanas. Entonces, como no querían manzanas, se las comieron todas y se llenaron la panza.

            Al día siguiente vieron árboles llenos de manzanas y no lo podían creer y se enojaron mucho. Pero no se dieron cuenta que el duende era el que hacía crecer las manzanas para que comieran todos los que vivían en el país.

            Y colorín colorete este cuente se acabete... 

                        Micaela P., Victoria, Clara, Rosana Taller con chicos y padres. Preescolar y primer grado. Escuela Argentina School

 

            EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

            Había una vez un árbol que a veces tenía flores, a veces manzanas y a veces no tenía nada.

            Este árbol había crecido en el campo del parque del castillo del dragón. Como el dragón era muy tragón, echaba fuego por la boca y quemaba las manzanas para poder comerlas asadas. Cuando alguien comía una manzana asada tenía poderes mágicos para volar, para ser más fuerte, para hacerse invisible y para soñar.

            Un día llegó al campo del parque del castillo un ogro color azul con lunares naranjas y muy hambriento y quiso robarse una manzana asada. Gracias a estas manzanas mágicas, el ogro se volvió bueno, no tuvo más ganas de pelear y se hizo invisible para espiar al dragón.

            A su vez el dragón se comió otra manzana y ya no volvió a echar fuego. Por lo tanto, se hizo amigo del ogro y juntos jugaron, se rieron y pasearon por el campo del parque del castillo que ya no era del dragón solamente sino también del súper ogro bueno.

            Gracias a las manzanas asadas el dragón consiguió un amiguito y ya nunca más vivió solito.

            Y colorín colorado, nos volvemos a encontrar en el cuento de “El árbol de las...¡naranjas!” 

            Martín, Ale, Iván, Valen A. y grupo de papás y mamás. Taller con Preescolar y Primer grado. Escuela Argentina School, 2005

  

            EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS

             Había una vez un jardín lleno de flores, árboles, libros grandes y de colores. En el fondo del jardín se encontraba un árbol misteriosos, lleno de manzanas rojas y flores. Estaba siempre florecido, en otoño, en primavera, en verano y en invierno. Cada noche sucedía algo muy curioso: venían unos duendes juguetones que se llevaban las manzanas.

            Un día de mucho calor, un hombre no sabía que el árbol era especial y le cortó las ramas. El árbol se quedó sin poderes.

            Los duendes habían visto lo que había sucedido y a la noche les devolvieron las manzanas y las pegaron con plasticola.

            Cuando amaneció, los chicos se levantaron para ver el árbol y estaba lleno de manzanas.¡Qué sorpresa! El árbol estaba lleno de manzanas, lleno de flores, y le habían crecido todas las ramas nuevamente. Además encontraron un regalo de los duendes que los llenó de alegría: los libros que estaban ahí se habían convertido en muchísimos libros que viajaron por el mundo. ¿Saben cómo se llamaban los libros? ¡“El árbol de las manzanas”!

             Coni- Valentina- Carla- Maia- Vera y grupo de papás y mamás. Taller con Preescolar y Primer grado. Escuela Argentina School, 2005.

           

            HISTORIA CORTITA DEL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

            Había una vez en un parque un árbol de manzanas que era muy especial. Un día, el pochoclero del parque se sentó debajo del árbol a dormir una siestita cuando de repente se le cayó una rama en la cabeza y mágicamente se convirtió en mago. De golpe estaba vestido con una galera, una enorme capa azul con estrellas doradas y una brillante varita mágica.

            Desde ese día, todos los chicos juegan debajo del árbol esperando convertirse en magos mientras el pochoclero les regala mágicas manzanas acarameladas con pochoclo azul.

             Estela- Mateo- Sebi- Mili- Jana- Eduardo- Nicole- Renata- Ana- Mora- Pili-Fabi (Grupo de chicos, papás y mamás) Taller con Preescolar y Primer grado. Escuela Argentina School, 2005

 

            EL ÁRBOL DE LAS MANZANAS 

            Había una vez un árbol que se encontraba en una terraza y era además un árbol chiquito. De sus ramas salían manzanas brillantes rojas y verdes y a veces daba otras de color naranja y también amarillas, todas todas super brillantes. En la casa del árbol vivían duendes, hadas, magos, un soldado, y un dragón que tiraba fuego. Todos invitaban a los chicos a comer las manzanas, pero cuando los chicos sacaban una, aparecía un señor malo que se llamaba el Pirata Malapata.

            Un día los chicos se iban corriendo con sus manzanas y cuando comieron una hicieron aparecer un cohete espacial. Ahí metieron al Pirata Malapata y lo mandaron a la luna.

            Como tenían todavía hambre, comieron otra manzana y entonces apareció fuego. Después comieron otra y vino el bombero que trajo una manguera con agua para apagar el fuego. Después comieron otra y vino entonces el viento que trajo a la lluvia y empezaron a llover manzanas que quedaron tiradas por todas partes. Entonces las juntaron- eran muchas, muchas-, las repartieron entre ellos y con las semillas volvieron a plantarlas y como eran muchas muchas, creció no un árbol chiquito sino EL GRAN ÁRBOL DE LAS MANZANAS. 

            Kailash- Facundo- Rodrigo- Matías- Adrián- Santiago y grupo de papás y mamás. Taller con Preescolar y primer grado. Escuela Argentina School, 2005.

 

 


 

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