CUENTOS DE LOS CHICOS DE SALA DE 5 DEL CHILDREN’S SCHOOL

 

 

1. El árbol de las manzanas
El caballero se enamoró de una hermosa princesa llamada Fiona. Se casaron y fueron a vivir a un hermoso castillo que en su jardín tenía un pequeño árbol repleto de manzanas, en recuerdo a aquella noble fruta que los unió.
Colorín colorado.

Guillermo, Mariano, More, Guido y Juan.


2. El árbol de las manzanas
Había una vez un árbol de manzanas que lo cuidaba un jardinero. El jardinero de este cuento era mago. La magia de este jardinero consistía en cuidar el árbol, sacar conejos de la galera y hacer manzanas en cualquier momento. Un día pasó un señor y encontró una rica y jugosa manzana y se la comió. De repente, el señor se sintió muy extraño. Empezó a tocar música y bailó con locura… Se sintió muy feliz. Y entonces, sucedió que la manzana le concedió un deseo. El señor se convirtió en un caballero, montado en un dragón grande y feroz, con espinas atrás y por la boca lanzaba fuego.


3. El árbol de las manzanas
Había una vez un árbol de manzanas que estaba plantado en una nube al lado de un castillo en donde vivían unos duendes que eran los encargados de cuidar el árbol. Estaba muy feliz porque estos duendes le daban agua mágica, sol mágico y la tierra era mágica. Era tan mágica que sus manzanas se caían desde el cielo hasta la tierra llevando su magia allí.
Un día una nena que se llamaba Sofía encontró una de esas manzanas en su jardín. Se puso unos guantes y agarró la fruta y cuando la mordió se transformó en una hermosa mariposa que voló hasta la nube y se hizo amiga de los duendes. Se transformó en flor y se quedó plantada en la nube donde los duendes la cuidaron con su magia.

Violeta, Natalia, Fiona, Camila y Lorenzo


4. El árbol de las manzanas
Había una vez un árbol de manzanas que estaba en un parque de la China. Al árbol lo cuidaba un jardinero que se llamaba Sr. Vifis, que lo regaba con semillas y agua.
Este era un árbol muy especial, era multicolor, cada manzana era de un color diferente. Cuando alguien pasaba cerca del árbol, tomaba una manzana y al darle el primer mordisco…
¿Qué pasaba? ¡ERA MÁGICA!!
Y cada vez se transformaba en un dinosaurio Rex.
Vifis, el cuidador, se asustaba mucho al ver a los dinosaurios, porque no estaba acostumbrado a ver tantos.
Un día, caminado por el bosque, encontró una varita mágica en la rama de un árbol y con ella pudo llevar a estos dinosaurios al circo.
Allí, los dinosaurios aprendieron pruebas y trucos, y cada vez que recibían el cariño y los aplausos de los chicos, se convertían otra vez en personas buenas.

Facu P., Facu H., Lorenzo y Juan Cruz.


5. El castillo de las manzanas mágicas
Había una vez un árbol de manzanas que estaba en un castillo en una ciudad mágica. Lo cuidaban un jardinero, un brujo, un rey y un hada: lo regaban, le sacaban las hojitas secas y lo limpiaban. Sus manzanas eran mágicas, de modo que quien las comía se ponía grande y fuerte, otros se transformaban en hormigas, a otros se les cumplían los deseos y otros se convertían en princesas.
Cada mañana recolectaban las manzanas para cocinar torta de manzanas, puré de manzanas, dulce de manzanas, helados y caramelos de manzanas, chocolates de manzanas y jugos. Y es así que después de desayunar con todas estas preparaciones deliciosas, todos se transformaban y hacían las cosas que hacían los personajes.
Cuando en el cielo salían las estrellas y la luna de queso, nuestros personajes mágicos se volvían reales para que a la mañana siguiente todo volviera a comenzar. Y colorín colorado, este cuento se ha terminado.

Sofía, Josefina, Joaco, Florencia, Gonzalo y Sebastián.


6. El árbol de manzanas
Había una vez un árbol de manzanas rojas que estaba en una islita rodeada de agua. Era un árbol mágico que tenía manos y bailaba porque lo movía el viento. Con las manos les tiraba manzanas a los peces de muchos colores que las comían.
Cuando los peces comían las manzanas, se convertían en ranas. Y se trepaban a la islita y jugaban alrededor del árbol, hasta que de noche, a las diez, se acababa el hechizo y volvían a ser peces. Por eso, regresaban al agua rapidito y seguían viviendo felices en el agua. Y colorín colorado, este cuento se ha terminado.

Nicolás Montiel, Pilar Ramos, Malena Pegenaute y Florencia Rocca.


7. El árbol de las manzanas
Había una vez un árbol mágico que vivía en el jardín de un palacio.
Este árbol era muy especial. Tenía hojas muy verdes y las manzanas eran rojas y brillaban al sol.
Todas las mañanas los duendes del palacio cuidaban de él. Lo regaban y desde abajo miraban las manzanas, pero eran inalcanzables…
Los duende eran muy pequeños y las manzanas estaban muy altas.
Una tarde de tormenta apareció volando un hada, la cual tocó con su varita mágica una de las manzanas y mágicamente todas crecieron tanto tanto que nadie las podía comer.
Al darse cuenta el rey del palacio que sus manzanas eran gigantes y ya no podía disfrutar de ellas, se enojó muchísimo y le pidió al hada que las volviese a su tamaño normal.
El hada dijo sus palabras mágicas, tocó con la varita las manzanas, cerró los ojos fuerte y, ante la sorpresa de todos, las manzanas se convirtieron en bananas. Al instante el palacio se llenó de monos, los cuales vivieron felices junto al rey, a los duendes y al hada por muchísimos años.

Valentín, Kyara, Agustín, Faustina y Lucía C.


8. El árbol de las manzanas
Había una vez un árbol de manzanas que vivía en el agua. Lo cuidaban un dragón y un león.
Abajo del agua había libros.
Un día, el dragón y el león se durmieron y los peces se comieron todas las frutas. Al despertarse, vieron que el árbol no tenía más frutas. Las buscaban por todos lados y no las encontraban.
Entonces les pidieron ayuda a un hada y a una princesa que estaban en un árbol. Ellas les dijeron que salgan de abajo del agua y que busquen un bosque y que elijan un árbol mágico, el uno o el dos.
Cuando lo encontraron, lo llevaron abajo otra vez; se rompió el árbol mágico y salieron las manzanitas, que cayeron al piso. El árbol que estaba vacío las agarró y se puso muy feliz porque estaba lleno otra vez.

Bárbara, Lucía Belén, Guadalupe, Nacho, Facu y Gastón.


9. El árbol de las manzanas
Caminando por un campo muy lejos de la ciudad, me llevé una gran sorpresa. Me encontré con un árbol que parecía el más grande del mundo. Tenía algo especial. Parecía que me miraba y me hablaba. Sólo decía cosas lindas sin mencionar las feas, que se volvían invisibles. Y cuando me senté, sentí que una manzana caía sobre mi cabeza. Esto me hizo sentir feliz y pensar en un mundo maravilloso, donde la gente no se peleaba y los que discutían se reconciliaban rápidamente sin rencores. Además, de sus ramas caían hojas con brillosos colores que iluminaban el campo. Y comencé a bailar alrededor de este mágico árbol con todos mis amigos del jardín.

Gian, Sofi, Franco y Emi
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