¡Cuánta producción! Estos cuentos son de los chicos de 1º y 2º grado del Colegio Guadalupe, que participaron en los Talleres de Había una vez un libro. Todos ellos recibieron un diploma de honor y fueron nombrados "CABALLEROS Y CABALLERAS DE HONOR!

 

 


       

           El árbol de las manzanas La Princesa María

 

Érase una vez un rey que plantó un árbol de manzanas en un bosque encantado.

Este árbol tenía un poder mágico: daba suerte al comer una manzana.

El rey estaba muy orgulloso de ese lindo árbol. Era el árbol más lindo de todo el bosque. Cerca había una cascada con agua salada. Por eso las manzanas tenían muchos sabores: salado, amargo, ácido y semi-amargo.

Por el bosque caminaba una linda princesa llamada María.

Era tan preciosa que su belleza hacía a los árboles más felices.

Todos los días María, la Princesa, comía una manzana y pedía un deseo.

Un día se le acabaron los deseos porque el árbol tenía que dar deseos a toda la gente. La bruja mala aprovechó ese momento y se llevó a la pobre princesa María.

Pero como el árbol de las manzanas era tan bueno, con ayuda del viento golpeó a la bruja con sus manzanas y ella cayó de su escoba.

La princesa volvió a los brazos del príncipe Osvaldo hasta que se casaron y de tanta felicidad el árbol de las manzanas se llenó de flores y de corazones de amor.

 

Autoras: Camila y María Agustina V. 1º B

  


 

El árbol de las manzanas II Los Duendes

 

Había una vez un árbol de manzanas que estaba en un bosque grande que tenía muchos árboles. Unos tenían naranjas, otros bananas, otros peras y solo uno, muy mágico, tenía manzanas mágicas de colores como un arco iris.

Tal vez a este árbol, lo plantó un grupo de duendes para usarlos de casa y usaban las manzanas de autos.

Una vez un viento muy fuerte arrancó todos los autos, que eran manzanas, del árbol y los llevó volando a una madriguera de conejos.

 Entonces los conejos se comieron las manzanas y los duendes se quedaron sin autos y los conejos se convirtieron algunos en sapos, otros en cangrejos y otros en peces y los duendes lloraron porque no tenían autos y tanto, tanto lloraron que se inundó la madriguera y los peces tuvieron un lago donde nadar de mágicas aguas.

Algunos duendes usaron las aguas del lago para regar el bosque y entones todos los árboles tuvieron frutas mágicas.

 

Colorín Colorado una fruta te has ganado

 

Autores: Juan Francisco Martín, Víctor Boeri, Mateo Albarracín y Rocío Spessot 1º B

  


 

El Chef Valentino

 

Había una vez un árbol con manzanas y flores que vivía en el campo.

Las manzanas caían en el pasto, la gente que vivía por ahí se las llevaba a su casa para preparar ricas tartas con dulce de manzana.

El Chef Valentino, el cocinero era experto en manzanas al fondaut.

Pero un día no pudo cocinar más su especialidad porque le robaron todas las manzanas.

Seis ladrones fueron los que robaron las manzanas, eran ciudadanos del campo.

Todos en el campo esperaron seis meses para ver las nuevas manzanas. Pero, ¡oh, sorpresa! Solo nació una manzana tan grande como el árbol.

Se necesitaron cien ciudadanos para poder pelarla.

Las abuelas prepararon treinta merengues de manzana. Los papás hicieron galletitas y las mamás con la cáscara hicieron sidra.

Todo el pueblo festejó y algunos estaban demasiado ansiosos por la sidra.

El abuelo que usaba bastón era quien tenía más fuerza y fue el encargado de destapar la sidra para la fiesta.

Después de esta fiesta todo el campo se llenó de nuevos árboles de manzana.

 

Autores: Mía, Tadeo,

 Cami B, Fili y Juan Cruz 1º D

 


 

El árbol de las manzanas mágicas

 

Había una vez un árbol que creció en el bosque. Lo plantó un pastor, lo regaba la lluvia y le salieron flores y raíces y manzanas.

Una tarde se levantó un viento muy fuerte y las manzanas se cayeron del árbol y se desparramaron por todo el bosque. Al día siguiente todos los chicos salieron al bosque a buscar manzanas. Se comieron las manzanas, pidieron un deseo y como eran mágicas el deseo se las cumplió.

Y pidieron que esas manzanas no se acaben nunca y por eso todos los chicos se pusieron de acuerdo y cuidaron del árbol. Todos los días iban a ver el árbol y juntaban manzanas para compartir con sus familiares y amigos. Tuvieron manzanas para siempre en todas las casas de los chicos del pueblo y del mundo y seguían siendo manzanas mágicas y los chicos fueron felices para siempre.

 

Autores: Francisco, Juanito, Guido, Facundo y Matías 1º B

  


 

Miguel y el árbol mágico

 

Hace mucho tiempo, había un gran árbol de manzanas rojas y verdes en una plaza.

Un día un nene llamado Miguel vio el árbol de manzanas desde la hamaca. Entonces fue adonde estaba el árbol y se trepó y agarró una manzana verde mágica. Miguel, antes de comerla, pidió un deseo: tener un cohete para viajar a la luna. Cuando se la comió, enseguida se le cumplió el deseo y pudo conocer la luna y los planetas y allí hizo amigos extraterrestres.

Pero de pronto, Miguel apareció en la plaza junto al árbol porque el hechizo se rompió. Como le dio medio no tomó ninguna manzana más.

Cuando llegó a su casa, le contó a su mamá que había comido una manzana mágica. La mamá de Miguel no le creyó. Entonces, al día siguiente, su hijo la llevó a la plaza para mostrarle el árbol.

Pero ocurrió algo terrible, el árbol no estaba y la mamá pensó que Miguel le había mentido.

Miguel se puso muy triste y, mirando al cielo, pidió un deseo: que el árbol apareciera.

De pronto un hada trajo el árbol de manzanas mágicas y Miguel y su mamá se quedaron sorprendidos y muy felices. Miguel todas las tardes iba la plaza y pedía deseos al árbol y se les cumplían. Colorín, colorado, este cuento voló en un cohete.

 

Autores y autoras: Juan Cruz, Lourdes, Sofía, Lucas P. Lucio y María Luisa 1º B

 


 

El árbol de las manzanas y Fabián su cuidador

 

Había una vez un árbol de las manzanas. Estaba en el bosque.

Había un chico que lo regaba y lo cuidaba. Se llamaba Fabián y tenía diez años.

Un día vino un remolino, sopló un viento enorme y el árbol se quedó sin hojitas, sin hojas para vivir.

Fabián se puso triste, entonces lo regó. Después vino una lluvia fuerte y crecieron las hojas.

Al día siguiente, le crecieron manzanas rojas, amarillas y verdes. También crecieron florcitas de todos los colores.

Cuando vino Fabián, vio al árbol lleno de hojitas, manzanas y florcitas lindas.

A la mañana siguiente era la navidad. Entonces Fabián tuvo una idea: “¡Voy a llevar el árbol a mi casa y lo voy a decorar!”

El árbol quedó muy lindo. Crecieron más florcitas y manzanas. Fabián las repartió entre toda su familia.

Unos años después el árbol creció y tuvo un hijito, un arbolito chiquito.

Fabián lo regaba cada tres días. Al arbolito le empezaron a crecer hojitas y florcitas. Fabián se puso muy contento.

Un día, Fabián se puso de novio y se olvidó del árbol. Pasaron muchos años y Fabián volvió a su casa con la novia y todos vivieron felices.

 

Autores y autoras: Analena Bardín, Natalia Arzuli, Agustín Quintana y Lourdes Ruggiero y Agustina D.

 


 

El árbol de las manzanas y el rey que se convirtió en rana

 

Había una vez un árbol que estaba en un bosque. Este árbol fue plantado por un rey.

Un día el rey se comió una manzana y se convirtió en rana.

La reina lo buscaba y no lo encontraba. El rey fue al castillo y le saltó encima a la reina y la reina dijo: “¡¡¡Ay, ay, ay!!! Y salió corriendo.

El rey convertido en rana la perseguía por todo el castillo hasta que la reina se escondió en su habitación a llorar. Al ver que la reina lloraba el rey pensó en ir al bosque y comerse otra manzana, para ver si se convertía otra vez en rey.

Fue hasta el bosque a comer la manzana pero no pasaba nada, el rey seguía siendo rana.

Entonces vino un fuerte viento que hizo caer las manzanas del árbol y en ese momento apareció un hada que con su varita mágica tocó a la rana y se convirtió nuevamente en rey.

El rey volvió al castillo a consolar a la reina y le contó lo que había pasado.

Los dos comenzaron a reírse mucho, mucho, mucho y vivieron felices para siempre. Fin.

 

Autores y autoras: Joaquín, Ignacio BK, Micaela, Bárbara y Trinidad

  


 

Las manzanas mágicas

 

Había una vez en un país llamado Supertiponoc un lugar lleno de árboles de manzanas mágicas, flores multicolores y hojitas grandes y pequeñas. Allí vivía una niña muy linda llamada Floricienta que cuidaba y regaba los árboles con agua mágica de un río azul.

Un día, llegaron a Supertiponoc un grupo de chicos con su maestra que visitaron el lugar mágico. Como tenían mucha hambre comieron manzanas rojas y verdes muy ricas. De pronto, las nenas se convirtieron en hadas y los nenes en magos. La maestra, cuando vio a sus alumnos, se desmayó Las hadas y los magos visitaron a la gente del pueblo y cumplieron sus deseos.

Pasaron los días y se convirtieron de vuelta en chicos. La maestra los estuvo buscando por todas partes hasta que los encontró de nuevo en el lugar mágico.

Allí estaba Floricienta con los chicos que le dijo que era mejor que no comieran tantas manzanas para que los árboles sigan viviendo y para que otras personas pudieran comer sus sabrosas manzanas mágicas.

Los chicos le hicieron caso a Floricienta y regresaron a sus casas y les contaron a sus papás que comieron manzanas mágicas. Sus papás muy intrigados fueron a visitar el lugar y dijeron ¡Oh, Dios, qué lindas manzanas! Y Floricienta les convidó una a cada uno. Y fueron felices y comieron muchas, pero muchas manzanas hasta empacharse. Fin

1º D

 


 

 Había una vez un árbol de manzanas y flores. Estaba en una plaza. Y de repente apareció un huracán, un viento muy fuerte que tiró el árbol.

Era un árbol mágico, por eso no le pasó nada. En la plaza muchos chicos estaban jugando a la pelota y otros estaban en el subibaja.

Cuando apareció el huracán se fueron volando a sus casas.

El único que quedó en la plaza fue el árbol. De repente, se fue el huracán y apareció el sol.

Los chicos volvieron a la plaza y encontraron todas las manzanas por el piso.

Las juntaron y se las comieron. Y enseguida se les empezaron a cumplir los deseos.

Una nena había pedido una pelota que le cayó del cielo.

Algunos nenes querían volar y lo lograron.

Otros querían ser super fuertes como Superman, Batman o Mr. Increíble.

Más tarde, fueron corriendo a contarles a sus papás, que no les creyeron.

Igual, los chicos estaban contentos porque pudieron cumplir sus deseos.

Se fueron a sus cuartos a dormir la siesta y soñaron con el árbol de los deseos.

Colorín, colorado, este cuento ha terminado.

 

Autores y autoras:

Agustina Rey, Juan Ignacio Rosas, Camila Pincirolli, Alejo Rodríguez Graham y Mariel Benega 1ºD

 


 

El árbol de las manzanas mágicas

 

Había una vez un árbol de manzanas en un jardín. Las manzanas eran grandes, rojas, riquísimas y mágicas.

Maite lo sembró. Lo cuidaba Tomás. Ma Sol lo regaba y Juan Pablo recogía las manzanas y las ponía en una cesta.

Como las manzanas eran mágicas los chicos tuvieron muchas ganas de comerlas.

Cuando Tomás comió una se convirtió en un príncipe. Ma Sol, se convirtió en una princesa. Maite en reina y Juan Pablo en rey. Se casaron. Todos juntos se fueron a vivir a un castillo y vivieron felices. Pero se llevaron el árbol de manzanas mágicas con ellos para volverlo a plantar.

 

Autores y autoras: Tomás, Maite, Pablo y Ma. Sol. 

 


 

Había una vez un árbol mágico que tenía manzanas ricas y potentes.

Este árbol estaba en una vereda de nuestro barrio, cerca de nuestras casas. Tenía de amigo un pino.

Una noche de estrellas un vecino le daba de tomar agua y tuvo ganas de comer unas manzanas de este árbol mágico.

El señor se hizo mágico también, entonces le vino la idea de ayudar a los pobres con su magia.

Desde ese día llevaba manzanas a los chicos y grandes que eran pobres y entre todos cocinaban tortas de manzana, jugo de manzana, gelatina de manzana rallada, helado, mermelada, puré de manzana y muchas cosas dulces con manzanas.

Como era mágica siempre habían manzanas, se acababan y enseguida crecían otras.

Este vecino estaba muy feliz porque siempre iba a tener manzanas para regalar.

Colorín colorado este cuento de manzanas se ha terminado.

 

Autores y autoras: Antonella, Violeta, Tomás e Ygnacio 1º D

 


 

El árbol hechizado

 

Había una vez un árbol que tenía manzanas, flores y hojas y era muy vistoso. El árbol además estaba hechizado por un brujo Donbuldor que vivía en un castillo enorme. Este árbol estaba en un bosque cera del castillo y sus manzanas eran mágicas.

Una vez pasó por allí una bella princesa llamada Dulcinea y tomó una sabrosa manzana roja y de pronto cuando la comió se convirtió en una ogra.

La princesa convertida en ogra hacía mucho daño a los habitantes del pueblo. El brujo Donbuldor estaba muy contento por el mal que hacía la ogra.

Un día apareció un caballero llamado Don Quijote para defender a todos los habitantes del pueblo que estaban cansados de los daños de la ogra.

Don Quijote se encontró en el bosque con la ogra y lucharon hasta que la abrazó y le dio un beso y así se rompió el hechizo maligno. Nuevamente volvió a ser la princesa Dulcinea que se enamoró perdidamente de Quijote.

Para que esta historia terminara con un final feliz, Quijote buscó al brujo, lo amenazó con su espada y le obligó a sacar el hechizo del árbol. Como el brujo perdió poderes le hizo caso a Quijote y a partir de ese momento el árbol se transformó en un árbol mágico bueno.

Todo el que comió manzana de este árbol se sentía muy feliz. Dulcinea y Quijote se casaron y vivieron en el castillo que el brujo abandonó y comieron perdices por siempre. Fin.

 

Autores y autoras: Lucio, Martín, Bautista y María Paz. 1º A

  


 

El árbol, el granjero y el hechicero

 

Había una vez un granjero que plantó una semilla mágica que fue creciendo. Le salieron ramas, hojitas y manzanas.

El granjero cuidaba el árbol con mucho cariño y veía como crecía y también le salían florcitas.

Un día por la mañana el granjero se asustó porque no pudo encontrar al árbol, el que tanto quería y cuidaba.

De repente se enteró que había aparecido un árbol igual al que él cuidaba junto al lago de un famoso castillo donde vivía un hechicero que tenía acorralada a una princesa.

Un día la princesa salió corriendo y pudo escapar a través del puente abierto por descuido del hechicero. Corrió y corrió por el bosque del castillo hasta que de repente se encontró con el árbol del granjero. Como estaba y hambrienta, vio las tentadoras manzanas y se comió una y pensó qué rica manzana y como era una mágica manzana la princesa salió volando y llevaba una manzana que quiso compartir con el hechicero, al comerla se convirtió en un hechicero bueno.

Buscaron al granjero y le contaron donde estaba el árbol y el hechicero con su magia hizo que árbol volviera adonde lo había plantado el granjero. Desde entonces tanto el hechicero como la princesa y el granjero comieron manzanas para siempre y colorín verde claro este cuento tan hambriento se ha acabado.

 

Autores y autoras: Matías, Agustín, Guadalupe y Natalia. 1º

 


 

Los gusanitos

 

Había una vez un árbol en el jardín del colegio y todos los chicos iban a ver el árbol cada mañana. Se sentaban alrededor del árbol y la seño les contaba historias del árbol.

Este árbol tenía como cien años, por eso podían contarse muchas historias de tantos chicos que estuvieron jugando y cantando alrededor de él.

Todas las mañanas José Nahuel se encargaba de cuidar el árbol y de regarlo.

Un día la señorita les tuvo que contar que ese árbol al que tanto querían estaba muy enfermo y tenía gusanitos en sus frutos que eran manzanas y de repente vino un tornado y voló todas las manzanas y las hojas.

Los chicos se pusieron muy tristes y después buscaron y encontraron un árbol mágico con muchos frutos que ayudaban a crecer al árbol y los chicos comieron de seos frutos y crecieron fuertes y tanto los chicos como la señorita se pusieron muy contentos y felices y desde ese día todos cuidaron del árbol mágico y colorín colorado los gusanos se acabaron.

 

Autores y autora: Pablo Clara, Nahuel, y Kevin. 1ºD

 


 

Había una vez un mago llamado Francisco y un hechicero Carlos. Eran hermanos. Practicaban magia.

La mamá llegó y los retó en su cuarto porque la magia que estaban haciendo salía mal.

Cada vez que querían hacer un árbol mágico de manzanas les salía un ­­­­­­­pañal.

Ellos querían un árbol que diera mucha cantidad de manzanas para hacer mucha ensalada de frutas. Le gustaba compartir manzanas con todos.

Pero un buen día la magia funcionó. Y no solamente dio manzana el árbol, también naranjas, bananas y ananás.

Tanta fruta tenía que el árbol se enfermó y nadie lo podía curar.

Por este problema descubrieron un gran secreto familiar: su mamá y su papá eran hechiceros y tenían un remedio especial para árboles de manzanas. Sus papás cuando eran chicos también querían tener un árbol mágico de manzanas y por eso habían fabricado ese remedio.

El árbol se curó y la tía y el abuelo del mago y el hechicero fueron a verlos porque querían que le vendieran el árbol.

Pero ellos no lo vendieron ni siquiera por oro. Y el árbol vivió con ellos para siempre.

 

Autores y autoras: Tomás, Sofía, Javier, Camila, y Gonzalo. 1º A

 


 

El árbol de las manzanas

 

Una vez una señorita contaba cuentos piratas y de caballeros. Y un día contó el cuento del árbol de las manzanas. El árbol tenía un tronco con hojitas, flores y manzana. Era muy viejo. Entonces como era muy viejo, de pronto se marchitó. Después vino un jardinero que tenía un líquido mágico, lo puso en una manguera y luego lo clavó en la raíz para que el árbol tomara más agua.

Y así lo transformó  en un gordito inmenso y alrededor crecieron muchas flores multicolores y apareció un arco iris y una cascada.

Luego en ese momento un águila apareció con una bolsa de manzanas y frutos que se le cayó sobre el árbol, desparramando en todos lados.

Después de esto, al árbol le crecieron ojos, manos, nariz, boca, dientes, lengua, orejas, pelo, y empezó a hablar del amor y después se encontró con una arbolito que le pasó lo mismo, se casaron y tuvieron  hijos árboles de manzana y vivieron felices para siempre.

 

Autores y autoras: Martín Zarlenga, Catalina Bosch, Guadalupe de Vedia, Juan Tomás Flórez, Lucas Correa y Eugenia Roigt. 1º A

 


 

El árbol de las manzanas

 

Había una vez un árbol que estaba en un campo lindo que tenía muchos otros árboles y muchos animales. Había ardillas, muchos elefantes, una jirafa, gusanos, un león, leopardos y vacas.

Este árbol especial, que era muy lindo tenía muchas flores violetas, rosas, rojas, verdes, azules y amarillas y manzanas verdes y rojas que comían los elefantes, especialmente las rojas.

Las manzanas verdes tenían poderes mágicos y entonces cada vez que los animales decían que querían jugar a algo comían una manzana verde y aparecían todos los juegos.

Un día jugando a hacer burbujas un elefante quedó atrapado en una burbuja. Este elefante tenía guardada una manzana roja, se la comió y se hizo muy chiquito y entonces se la comió y se hizo muy chiquito y entonces voló mucho, hasta que se rompió la burbuja se cayó y los otros animales se enojaron porque había guardado una manzana. Miraron los pedacitos de burbuja y con sorpresa vieron como crecían nuevos árboles de mágicas manzanas. Se pusieron muy contentos.

 

Autores: Santiago, Pariso, Rochi y Santiago Der. 1º A

 


 

El árbol de las manzanas

 

Había una vez un árbol. Del árbol caían manzanas. Lo plantaron unos duendecitos hace cien años.

Seguía vivo porque los enanitos trajeron una fuente que le dio juventud al árbol.

Las manzanas se caían. Mucha gente venía y las comía.

Cuando las comían, los jóvenes se ponían viejos y los viejos se volvían jóvenes.

Un día, un señor llamado Juancito, que tenía dos mil años, se comió una manzana y cuando se volvió joven se puso loco. Se le pararon todos los pelos y se le pusieron verdes rojos y de todos los colores.

Juancito primero se asustó y después se empezó a reír y le dio gracias al árbol porque lo hizo joven de vuelta.

Otro día, Juancito le convidó una manzana al árbol. El árbol lo comió y de repente empezó a llover y se cayeron todas las manzanas. Después se perdieron y no las encontraron más. Al rato, llegaron toda las personas y se pusieron a llorar porque no habían más manzanas.

Y el árbol, de golpe se transformó en persona. Le gente se puso feliz.

Ese día llegó un hechicero que hizo que lloviera mucho y que cayeran un montón de manzanas del cielo.

Y todos se pusieron felices y cantaron con el árbol que ahora era una persona. Y nunca más fueron viejos.

 

Autoras y autores: Lara, Sofía E. Fede L. y Santi E. 1º A

 


 

Los martes explotan las manzanas

 

Había una vez un árbol que vivía en un campo y tenía muchas manzanas multicolores. También tenía otras frutas: naranjas, uvas, peras, frutillas y bananas.

Cada vez que había viento se caían las manzanas y cuando llovía volvían a crecer. Eran manzanas mágicas, tenían gusto a polvo.

Cada vez que llovía, el árbol crecía un poco y las manzanas crecían mucho hasta que explotaban. Después volvían a crecer otras manzanas.

En el campo había un rey que se llamaba Pirulo y cuidaba mucho al árbol.

Cada vez que las manzanas explotaban la gente se asustaba porque pensaban que eran bombas.

Un día, la gente se fue a quejar al noticioso por tantos ruidos molestos. El periodista se llamaba Santo Biosati.

En el noticiero contaron que las manzanas se estaban explotando y hacían mucho ruido: ¡Bum! ¡Bum!

El Rey Pirulo le había contado la historia de las manzanas a Santo, que era un amigo. Las manzanas eran mágicas porque daban buena suerte: saludo, mucho dinero y amor. Los martes explotaban. El resto de los días daban buena suerte. Por eso había que apurarse para comerlas.

Los martes nadie salía de su casa sin paraguas para protegerse de la lluvia de manzanas.

Hasta que un día el Rey decidió ver que pasaba si se comía una manzana el martes.

Y ¡oh, sorpresa! No le pasó nada. A partir de ese día, las manzanas no explotaron más.

Todos los martes hacían fiestas y lo invitaban a Santo. Comían muchas manzanas, hasta que se acabaron y crecieron flores multicolor. Colorín, colorado este cuento se ha acabado.

 

Autores y autoras: Clari Fernández, Aparicio, Martina, Agustín Castro, Matías y Emanuel Discépolo. 1ºC

 


 

El árbol de las peras

 

Había una vez un árbol de peras que era grande y cada vez tenía más peras, vivía en un bosque encantado y crecía mucho, mucho.

Hasta que un día vinieron unos señores a agarrar unas peras y otro día lo vinieron a cortar, pero unos chicos le pusieron unas cadenas para que no lo cortaran. Cuando se fueron los hombres, le sacaron las cadenas.

Los pastores Juan y Miguel se encargaban de regarlo y cuidarlo todos los días y las peras tenían un sabor dulce. Cuando una fruta estaba podrida, ellos la sacaban.

Una día apareció una princesa llamada María que vino a saludar al árbol y de repente el árbol empezó a bailar porque estaba contento con la visita de la princesa. Las peras empezaron a caerse mientras el árbol bailaba. El árbol estaba feliz.

Pero cuando se fue la princesa, el árbol dejó de bailar y se puso triste. La princesa se enteró de que estaba triste y entonces lo fue a visitar más seguido. El árbol se puso contento nuevamente y se hicieron grandes amigos.

 

Autores y autoras: Martín, Méndez Pessoa, Manuel, Morita, Natalia, Palomino, Juana, Luciana, y Virginia 1º C

 


 

El árbol de las manzanas

 

Había una vez un árbol de manzanas que estaba en el jardín de un colegio en medio de una ciudad.

Un día sacaron el árbol del colegio, lo pusieron en un barco para llevarlo a la china. Del apuro y la emoción, el capitán se olvidó de la comida y cuando estaban en alta mar tenían mucha hambre. En el barco también viajaba un mago invisible que se metió adentro del árbol y dijo: “Abracadabra, pata de cabra, chirulín chirulán, que este árbol se llene de manzanas o de pan.”

Entonces se formó una montaña de manzanas y todos las comieron, pero como eran mágicas, todos los marineros empezaron a volar y llegaron a un mundo mágico lleno de árboles de manzanas.

Chupetín colorado, este cuento se ha acabado. Fin.

Por un caminito y por el otro caminito me comí un caramelito.

 

Autores y autoras: Facundo, Delfina, Santi, Felipe, Ezequiel y Candelaria. 1º C

 


 

Había una vez una plaza muy grande que se parecía a un parque. Un día una señora llamada María se puso a cantarle a un árbol. Cuando el árbol escuchó la canción se puso muy contento y empezaron a crecerle ramas, hojas, flores y a tener frutos y, para sorpresa de María, esos frutos eran manzanas rojas y verdes, dulces y jugosas que cuando ella les cantaba, las manzanas se ponían a bailar y volaban y caían y, de repente, también se pusieron a cantar.

Cada vez había más manzanas por todo el parque y todos los chicos del parque comieron manzanas. Como habían muchas, llevaron a sus casas y prepararon tarta de manzanas y ensalada de frutas y pasteles y todo lo que se les ocurrió.

Los habitantes del pueblo se pusieron a cantar, bailar, jugar y algunos a volar.

Entonces el pueblo se convirtió en algo muy especial y empezaron a invitar a gentes de otros lados y países que venían a ver a este famoso árbol que le gustaba tanto la música.

Entonces, las personas armaron una gran orquesta. Cantaban con María y este pueblo se convirtió en un lugar muy alegre.

Y entonces les contamos que esto es una historia de un árbol enamorado de la música que creció y creció y se hizo grande y tuvo muchos hijitos.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

 

Autores y autoras: Facundo, Florencia, Matías, Teo, Justina y Guadalupe. 1º C

 


 

El árbol de los frutos risueños

 

En un país lejano llamado China había un jardinero que tenía un vivero. Allí él vendía flores, jazmines, rosas, tulipanes y además un pequeño árbol que tenía manzanas, bananas y ciruelas.

Un día, una señora, acompañada por su esposo y sus tres hijos, vieron el árbol que les llamó mucho la atención porque tenía muchos frutos muy ricos. Entonces decidió comprarlo para plantarlo en su jardín.

Sus hijos jugaban mucho en el jardín hasta que un día el árbol les habló a los chicos y les dijo que juntaran todos los frutos y se las dieran a su mamá para que hiciera una rica tarta de frutas.

Lo que no sabían ellos era que los frutos eran mágicos porque el jardinero había plantado una semilla con poderes que los hacía reír sin parar.

Esa noche en la casa tuvieron invitados y le dieron de postre la torta de fruta mágica. Todos los invitados y los de la casa comenzaron a reírse mucho, mucho… Nadie entendía nada. Como la mamá siguió cocinando más cosas deliciosas con los frutos mágicos ella se dio cuenta que algo pasaba con el árbol.

Entonces fue a ver al jardinero y le dijo que le había vendido un árbol mágico. El jardinero le confesó a la señora que era mago y que se lo vendió a ella porque sabía que lo iba a cuidar mucho, tanto ella, como su familia.

Entonces la señora invitaba a su casa toda aquella gente que estaba triste y le convidaba muchos postres con frutas y por un rato eran felices y se olvidaban de sus problemas.

El árbol estaba muy contento de estar en esa casa porque lo querían mucho, lo cuidaban, lo regaban, le sacaban los gusanitos y las hormigas que podían llegar a dañarlo.

Todos comieron muchas frutas de este árbol mágico y se rieron por siempre. Fin.

 

Autores y autoras: Milagros, David, Lucila y Laura 1º C

 


 

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